Caso MAX. Error en la cartilla veterillaria y microchip.

Sanción de 2.400,00 euros y retirada de la mascota por un error en la cartilla veterinaria y microchip.

En Alicante (Alcoy) se produjo un error en los datos de la cartilla veterinaria y microchip del perrito Max, mestizo de golden retriever, que se registró como mestizo de rottweiler dió lugar a una pesadilla que duró dos años para su propietario Francisco.

En 2.011 se incoó un expediente administrativo sancionador contra Francisco el propietario de Max en el que se proponía una sanción de 2.400,00 euros y la entrega de su perro Max a la perrera del Ayuntamiento de Alcoy.

Max un mestizo de golden retriever que erróneamente un veterinario registró cuando era cachorro como mestizo de pastor alemán y de rottweiler en la cartilla veterinaria y en la base de datos de microchip

El rottweiler es catalogado por el RD 287/2002 ANEXO I.d que desarrolla la ley 50/1.999 sobre tenencia de animales potencialmente peligrosos como PERRO POTENCIALMENTE PELIGROSO y requiere que la persona que lo posea tenga licencia de tenencia de perros PPP art 3 de las dos citadas normas.

El propietario de Max se llevó luna desagradable sorpresa el día que la policía local le requirió la documentación porque un vecino se quejó de que su perro lloraba en casa (el perro estaba enfermo de parvo, era cachorro), la policía local al ver que en la cartilla veterinaria ponía que era mestizo de PPP le requirieron la licencia de PPP.Max es un mestizo de golden, sin cruze de raza catalogada PPP, su propietario explicó a la policía local que su perro no era mestizo de PPP, pero aún así, la policía instruyó un atestado contra él.

Francisco, el propietario de Max, presentó un informe en el Ayuntamiento de su veterinario alegando que su perro no era mestizo de PPP sino de golden. El Ayuntamiento de Alcoy le respondió por escrito que tenía que entregar al perro al Ayuntamiento a la perrera municipal y pagar una multa de 2.400 euros. Incluso llegó a ir un día la policía local y el personal de la perrera municipal a su domicilio a retirar a Max. Afortunadamente Max no estaba en casa en ese momento.

Su propietario acudió en varias ocasiones al Ayuntamiento de Alcoy a solucionar ese error de forma amistosa, pero no le permitieron modificar con el informe de su veterinario la base de datos de microchip. Ante el temor real de que le quitará el Ayuntamiento a su perro Max, contrató los servicios de una perito veterinario y contactó con DeAnimals.

DeAnimals consiguió demostrar que MAX no era un P.P.P. y se pudo anular la sanción de 2.400,00 euros y l el requirimiento del Ayuntamiento de entrega de Max.

 

 

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